- Por ahora, el gobierno mexicano no ha confirmado cambios en sus acuerdos energéticos, aunque reiteró que evaluará cualquier escenario bajo criterios jurídicos, económicos y diplomáticos
Agencias
Ciudad de México, 30 de enero de 2026. — La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este viernes que su gobierno buscará una vía diplomática frente a las advertencias del gobierno de Donald Trump, que ha planteado imponer sanciones comerciales a los países que mantengan el suministro de petróleo hacia Cuba.
Durante su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que México mantiene una postura histórica de no intervención y cooperación internacional, y subrayó que cualquier decisión relacionada con la política energética se tomará con base en el derecho internacional, principios humanitarios y soberanía nacional.
Sheinbaum advirtió que una política de sanciones podría tener efectos humanitarios graves sobre la población cubana, al limitar el acceso a insumos básicos como electricidad, transporte y servicios de salud. En ese sentido, afirmó que México no comparte una visión punitiva sobre la relación energética con la isla y llamó a privilegiar el diálogo multilateral.
“México no promueve bloqueos ni castigos económicos que afectan directamente a los pueblos. Creemos en soluciones diplomáticas y en el respeto a la autodeterminación de las naciones”, expresó la presidenta.
El anuncio del gobierno estadounidense se enmarca en una estrategia de endurecimiento de su política hacia Cuba, que incluye posibles aranceles, restricciones financieras y presiones a socios comerciales que mantengan vínculos energéticos con La Habana.
Analistas en política internacional advierten que una escalada de sanciones podría generar tensiones comerciales regionales, especialmente en América Latina, donde varios países mantienen relaciones económicas activas con Cuba.
Por ahora, el gobierno mexicano no ha confirmado cambios en sus acuerdos energéticos, aunque reiteró que evaluará cualquier escenario bajo criterios jurídicos, económicos y diplomáticos, con el objetivo de evitar conflictos innecesarios con Washington sin renunciar a su política exterior tradicional.
La postura de México coloca al país nuevamente como un actor moderador en la región, en un contexto de creciente polarización geopolítica y redefinición de alianzas en el hemisferio occidental.

